
Y en este maremagnum de información y equipos, los consumidores, rehenes al fin de su propia avidez tecnológica, se quedan (nos quedamos) con algunos destellos de todo lo sucedido, ráfagas fugaces de cientos de miles de bits acumulados en nuestro cerebro durante estos días. En ese contexto, me tropiezo con este PC con forma de bus. Muy representativo.
Efectivamente. Cuando las luces del gran show comienzan a apagarse uno puede apreciar con mayor detalle cómo algunas firmas han apuntado su artillería al diseño, en una búsqueda desesperada de originalidad, a cualquier costo.
Aunque para ello sea necesario disfrazar un ordenador de Bus VW y hacer señales desde un podio con su estridente color naranja. Resultan sorprendentes los intentos por sobrevivir en una jungla cada vez más feroz y temible.
Hace falta hablar de su interior, su velocidad, su tamaño en pulgadas? No. Mañana nadie lo recordará.

Es cierto, nadie va a recordarlo, como a la mayoría de estos aparatitos que salen constantemente, el paso de “novedoso” a “obsoleto” es vertiginoso… muy buen artículo sobre “filosofìa gadget”!