
Debo confesar que la única relación que tengo con esa misteriosa habitación de la casa que se llama “cocina“, es mi afición a la buena mesa, a la buena comida.
Estoy seguro que sería más fácil y posible que yo comandase la próxima expedición tripulada a Marte, a que aprendiera a cocinar un simple huevo frito.
Pero también debo confesar que respeto y admiro profundamente no sólo a quienes tienen la capacidad de mezclar ingredientes y obtener algo medianamente comestible, sino a quienes sienten auténtico placer por la cocina y dedican interminables horas a deleitarnos con exquisitos manjares. Para ellos es este nuevo lanzamiento de Joseph Joseph.
Son tablas indexadas con claras solapas de distintos colores que nos ayudan a identificar cuál debemos emplear en cada caso, para realizar - según indican las nuevas tendencias gastronómicas - cada corte, de cada ingrediente en una larga diferente.
Supongo que será de gran utilidad en la cocina, lo desconozco. En cambio sé que si no me explicaban en qué consistían hubiese jurado que era un juego de mesa del estilo Burako con fichas móviles.
Estaba un poco desconcertado, es cierto…
