Siempre escuchamos de gente que nació en cuna de oro y fue alimentado con una cuchara de plata. Suponemos que al crecer sus intereses se diversificaron pero no asà su gusto por el lujo. Para ellos ahora existe un teclado para computadora con teclas de oro.
Teclados bañados en oro 24 kilates, incrustaciones Swarowsky en móviles, algunas sofisticadas empresas han desarrollado gadgets de lujo para satisfacer a los más exigentes usuarios multimillonarios del planeta.
Ordenadores valuados en millones de dólares o lujosos portátiles de cristal, tienen ya un nuevo contendiente entre sus filas. Y se trata de un competidor que apuesta al lujo extremo… Read the rest of this entry »
Si te hablo de lujo extremo tal vez vengan a tu mente imágenes de un vehÃculo de absoluta vanguardia emergido de alguna sofisticada fábrica alemana. O tal vez una joya con una gema engarzada cuyo tamaño desafÃe a la más grosera de las rocas y tachonada de brillantes.
Seguro que tiene piernas de oro para llevar el balón y lanzarlo al arco rival, pero puede ser algo exagerado de parte de sus compañeros de la selección inglesa el regalarle un I-Pod recubierto con oro.
En honor a su partido número 100 por la selección inglesa, David Beckham fue homenajeado por sus pares del seleccionado británico, con una versión de reproductor multimedial de Apple con 32 gigas de almacenamiento y uno que otro retoque.
En mi pequeño apartamento un mando a distancia universal común y silvestre, de esos que puedes comprar en cualquier tienda o hipermercado por algunas monedas, combina perfectamente, pues además de no poseer electrónicos que merezcan mayor inversión, mi control remoto vive en el piso, mordisqueado por el gato o simplemente extraviado.
Sony Ericsson ha preparado un móvil para chicas lujosas: Precious Gold T650i es rosa, y están enchapado en oro de 18k.
Ultra delgado (sólo 12,5 milÃmetros) y con una pantalla de 1,9″, el diseño de este móvil dejará boquiabierto a más de uno gracias a la variedad única de efectos de luz que pasan de la pantalla al teclado. Read the rest of this entry »