He probado todas las formas posibles, pero ninguna ha resultado hasta ahora. Los mensajes que nos dejamos unos a otros en nuestra familia, jamás son leídos a tiempo.
O bien porque nadie va tan seguido al refrigerador como para leer los cientos de post-it adheridos, o bien porque otros lugares menos convencionales no son tan efectivos, lo cierto es que la única manera que hemos encontrado de comunicarnos es verbalmente. Read the rest of this entry »
Llegan amigos a cenar a tu casa (¡de sorpresa!). Abres tu refrigerador y descubres con espanto que contiene medio limón, una jarra con agua y un plato con restos de vegetales de dudosa procedencia. Entonces corres hacia tu despensa y ves (también con espanto) que a excepción de una lata de arvejas y una bolsa (vacía) con comida para gatos, sólo existe el vacío y la desolación.
Tienes dos opciones: o simulas un infarto (eso hará que te lleven al hospital y cancelarás la cena) o bien, aprende la lección para la próxima vez. He aquí la solución a tus problemas. Read the rest of this entry »